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Riesgos del exceso de proteínas

Exceso de proteina
Así como afirmamos que el organismo necesita ciertas cantidades de proteínas para mantenerse sano, es necesario tener en cuenta que una dieta hiperproteica puede tener riesgos para la salud.

Es común encontrar personas que con el objetivo de aumentar su masa muscular ven en los complementos proteicos una fórmula para hacerlo de una forma rápida acompañándolo de entrenamientos de fuerza en el gimnasio. Esto no debería tener nada de malo si se respetan los límites recomendados de consumo de proteínas y se siguen unas pautas controladas. No hay ninguna razón que justifique incrementar el consumo diario por encima de los 2 gr. por kg. de peso, incluso practicando deportes en los que se realizan ejercicios de fuerza como el culturismo.

Peligros de una dieta hiperproteica

1 – Sobrecarga de la función hepática y renal

El organismo solo puede hacerse cargo de una cantidad determinada de proteínas, teniendo que deshacerse del exceso por medio del aparato excretor. Para que esto ocurra las proteínas deben oxidarse y convertirse en urea. Cuanto mayor es el exceso de proteínas ingeridas, más se sobrecarga el hígado y como la urea es eliminada por los riñones, estos también resultan sobrecargados.

2 – Mayor necesidad de hidratación

Como se incrementa la excreción de urea por la orina se expulsa mucha más agua del organismo, por lo que las necesidades de consumo de líquidos aumentan para evitar la deshidratación.

3 – Propensión a la formación de cálculos renales

Una dieta con mayor cantidad de proteínas resulta también en una acidificación de la orina, con el consiguiente incremento en la excreción de calcio. Esto en personas que son propensas a desarrollar cálculos renales es peligroso ya que favorece su creación.

4 – En caso de proteínas de origen animal: incremento de la posibilidad de enfermedades cardiovasculares

Si se incrementa el consumo de carne el riesgo de enfermedades del  corazón como el infarto de miocardio o transtornos en los vasos sanguíneos también aumenta, básicamente debido a que acompañando a las proteínas con el consumo de carne también se están ingiriendo cantidades más o menos altas de grasas saturadas. Este riesgo desaparece en el caso de una dieta vegana o vegetariana.

Ten en cuenta..

Es cierto que se necesitan proteínas adicionales para compensar la degradación de las mismas durante actividades deportivas intensas, pero no está justificado el consumo por encima de las cantidades recomendadas. Esto supone un riesgo para la salud, además de un gasto económico innecesario.

Para tener una idea aproximada, si se practica con intensidad un deporte de resistencia la recomendación es mantenerse en unos consumos de proteínas de entre 1,2 y 1,4 gr por kg de peso corporal; mientras que si se practica un ejercicio de fuerza, buscando el aumento de la masa muscular, estos valores se pueden incrementar hasta 1,8 ó 2 gr por kg. En todos los casos, la ingesta de proteínas se debe llevar a cabo en raciones repartidas a lo largo del día y no todo en una sola comida.

Nuestra recomendación es que el consumo de proteínas sea en la medida de lo posible procedente de alimentos vegetales para evitar los efectos adversos de la carne. Y en caso de dietas muy estrictas dejarse aconsejar por un especialista en nutrición o en medicina deportiva.